El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que establece la imposición de aranceles adicionales a las importaciones provenientes de naciones que mantengan relaciones comerciales con Irán, medida que entrará en vigor este sábado, 7 de febrero.
"A partir de la fecha de entrada en vigor de la presente orden, se podrá imponer un arancel 'ad valorem' adicional —por ejemplo, del 25 %— a las mercancías importadas a los Estados Unidos que sean productos de cualquier país que, directa o indirectamente, compre, importe o adquiera de cualquier otra forma bienes o servicios de Irán", reza el texto.
El fundamento legal se basa en la renovación de la "emergencia nacional" declarada en 1995 debido a la amenaza que, según Washington, las acciones de Irán suponen para la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU. La orden argumenta que este nuevo régimen arancelario, sumado a las sanciones existentes, es necesario para abordar con mayor eficacia esa emergencia.
La orden incluye cláusulas que permiten su modificación en caso de represalias por parte de otros países, o si Irán o una nación afectada toma "medidas significativas" para alinearse con los objetivos de seguridad de EE.UU.
Conversaciones en Omán: buena atmósfera, mismo desacuerdo
Este viernes, se realizó en Mascate, Omán, la primera jornada de contactos indirectos entre EE.UU. e Irán sobre la cuestión nuclear. Las consultas se desarrollaron de forma separada, con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, y el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, reuniéndose por turnos con el canciller omaní, Badr bin Hamad Al Busaidi, que actuó como mediador.
El presidente Trump calificó los diálogos de "muy positivos" y afirmó que "Irán parece muy interesado en llegar a un acuerdo".
Por su parte, Araghchi también describió el ambiente como "positivo" y confirmó la voluntad de mantener el canal de diálogo abierto. No obstante, Irán rechazó de plano una de las principales exigencias de Washington: cesar el enriquecimiento de uranio. Este rechazo se produce en medio de las amenazas de Donald Trump de lanzar un ataque contra la nación persa. Según las fuentes, "ninguno de los dos se movió mucho de su posición inicial".
- Las tensiones entre EE.UU. e Irán escalaron a inicios de enero tras la amenaza de Trump de una intervención militar, citando inicialmente las protestas internas en Irán. Aunque las manifestaciones cesaron, Washington mantuvo la presión, cambiando su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.
- Asu vez, Irán ha reiterado que cualquier error de cálculo por parte de aquellos que intenten atacarlo desencadenará una respuesta contundente por parte de la República Islámica.



