La designación del colegiado esloveno Slavko Vincic para arbitrar una final de alto perfil ha reabierto un capítulo oscuro de su carrera: su implicación como testigo en una operación policial contra el crimen organizado en Bosnia y Herzegovina en 2020, un escándalo que parecía olvidado, pero que ahora vuelve a sacudir su reputación profesional.
Mientras el mundo del fútbol se prepara para un encuentro de máxima exigencia, la atención mediática no se centra únicamente en los equipos protagonistas, sino en el hombre que dirigirá el partido desde el centro del campo. La FIFA ha confiado en Vincic, uno de los árbitros más respetados de Europa, pero su nombramiento ha provocado que medios internacionales y redes sociales rescaten un episodio que muchos preferían dejar atrás.
El escándalo que no se olvida
El caso se remonta a 2020, cuando una operación policial llevada a cabo en Bosnia y Herzegovina culminó con la detención de 16 personas acusadas de tráfico de drogas, armas y prostitución. Sin embargo, lo que podría haber sido una redada más cobró relevancia internacional por un nombre inesperado entre los presentes: Slavko Vincic.
El árbitro esloveno se encontraba en una finca rural cerca de Bijeljina cuando las fuerzas de seguridad irrumpieron en el lugar. Junto a él había otras 34 personas: en total, en la fiesta había 26 hombres y nueve mujeres. Durante el registro, se incautaron diez pistolas, 14 paquetes de cocaína, medicamentos y diversas divisas por un valor de 10.000 euros (más de 11.000 dólares). Entre los detenidos figuraba la celebridad serbia Tijana Maksimovic.
Slavko Vincic, Slovenian who will referee the World Cup final, was arrested in Bosnia six years ago in one cottage where sex orgies were organized with the starlet Tijana Ajfon.
— Miodrag (@MIL0SEVIC) July 17, 2026
Cocaine, guns, and 20000 euros were also found. Vincic said to the police that he came only to lunch. pic.twitter.com/4CTR1J0goO
Aunque Vincic fue trasladado a dependencias policiales, nunca fue formalmente acusado. Tras prestar declaración como testigo, fue liberado junto a otros presentes que, según la investigación, no formaban parte de la red criminal.
La versión del árbitro
En su momento, Vincic ofreció su versión de los hechos, insistiendo en que su presencia fue completamente fortuita. "Me encontré en ese rancho por casualidad. Tengo mi propia empresa y estaba en Bosnia y Herzegovina por una reunión de negocios. Acepté una invitación a cenar, lo que resultó ser mi mayor error. Lo lamento profundamente", declaró el colegiado tras recuperar su libertad.
El árbitro aseguró que fue interceptado por sorpresa mientras cenaba con socios comerciales y que no tenía ninguna relación con los arrestados. "No tengo ninguna vinculación con el grupo que fue detenido, al igual que mis socios. Nos interrogaron como testigos y, cuando quedó claro que ni siquiera los conocíamos, nos liberaron", explicó.
Vincic también negó categóricamente las informaciones que hablaban de una "orgía" y aseguró no haber visto armas en el lugar. "No hubo ninguna orgía. No vi ningún arma. Estábamos solos, en absoluta privacidad", insistió. El episodio dejó huella en el árbitro. "Una pesadilla. Estoy pasando por un período muy difícil. Quiero dormir, quiero paz y privacidad", confesó visiblemente afectado.


