El presidente de Argentina, Javier Milei, ha reiterado sus críticas al mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, al que calificó de "ladrón" y "corrupto" en medio de la crisis diplomática que se ha desatado entre ambos países sudamericanos por los insultos que lanza el jefe de Estado argentino.
"Es un ladrón. Es un corrupto. Fue condenado por ladrón y corrupto. Estuvo preso, con lo cual también es cierto lo de presidario, y no solo eso, lo liberaron por una falla administrativa del procedimiento, no por ser inocente", denunció Milei en una nueva entrevista con La Nación el domingo. "Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto. ¿Quién más?", repitió.
El origen de la tensión se remonta al sábado 25 de julio de 2026, cuando Milei habló en la convención del Partido Liberal de Brasil en Sao Paulo en apoyo a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro. Allí, atacó al Gobierno de Lula, aludió a las "consecuencias nefastas" de su liderazgo y se refirió a la izquierda como "zurdos de mierda" y a su modelo como "basura socialista".
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó de "farsa" las declaraciones del presidente de Argentina. "No dije nada porque mi relación es la de un jefe de Estado con un Estado. Y aprecio al pueblo argentino y no voy a entrar en polémica por eso", declaró Lula.
Aunque las afirmaciones de Milei generaron tensiones diplomáticas entre ambos países, el Gobierno argentino descartó una ruptura de las relaciones diplomáticas con Brasil.


