La sorpresiva insolvencia financiera y la posterior intervención estatal de Ueno Bank, uno de los bancos privados más grandes de Paraguay, se transformó en una grave crisis para el presidente Santiago Peña, quien enfrenta protestas, incertidumbre social y económica y pedidos de juicio político en su contra.
El diario ABC reportó el 4 de noviembre que legisladores de la Cámara de Diputados ya comenzaron a reunir las firmas para iniciar un proceso de destitución de Peña y de su vicepresidente, Pedro Alliana, a quienes acusan de los delitos de conflicto de intereses, cooptación del Estado, manipulación regulatoria, desvío de fondos jubilatorios, sobrepaso de límites crediticios, encubrimiento institucional, beneficio patrimonial indebido y afectación de la confianza en el sistema financiero nacional.
"El presidente Santiago Peña Palacios ha subordinado flagrantemente la administración del Estado a su interés privado (...), esta conducta no solo constituye un mal desempeño institucional severo, sino que configura sólidos indicios del delito de enriquecimiento ilícito, haciendo imperiosa su remoción para salvaguardar el orden republicano", señala el documento presentado por los diputados como parte de un reclamo que también realizan ciudadanos.
Mensaje al pueblo paraguayo. https://t.co/jvtinSipdQ
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 4, 2026
Peña, por su parte, emitió un mensaje con la intención de tranquilizar a la población. "El sistema financiero es fuerte, cuenta además con instituciones y mecanismos de protección, tengan la seguridad de que quienes resulten responsables de irregularidades deberán responder y ya lo están haciendo, ante la justicia, sin excepciones (… ), mantengamos la serenidad para enfrentar esta situación de la mejor manera", convocó.
Pero la presión no es solo opositora, ya que el vicepresidente de la oficialista Asociación Nacional Republicana (ANR), Rodolfo Friedmann, pidió que el presidente "y sus cómplices" sean expulsados de este partido "ante las graves denuncias de un presunto fraude financiero con fondos públicos y utilización de instituciones del Estado".
Vínculo con el presidente
El problema principal para el presidente es que una investigación periodística publicada el pasado 17 de octubre reveló que Ueno Holding Saeca, una firma vinculada a Ueno Bank, pagó por lo menos hasta marzo de 2026 una fortuna de 30.000 millones de guaraníes (unos 4.950 millones de dólares) a una empresa en la que el presidente figuraba como accionista.
📍Ciudadanos se manifiestan en el microcentro de Asunción y reclaman explicaciones con respecto a Ueno Bank. Piden además el juicio político del presidente Santiago Peña. 📽️ @martaescurra. https://t.co/wdObB0o1Ab https://t.co/zp4Orcm3C7
— ABC Digital (@ABCDigital) November 3, 2026
Además, en septiembre de 2023, cuando recién comenzaba su Gobierno, Peña designó al frente del Banco Central de Paraguay (BCP) a Carlos Carvallo, un exdirectivo de la Financiera Ueno, lo que significa que, a partir de ese momento, debía supervisar que su anterior empleador cumpliera con las leyes financieras, lo que no ocurrió.
El caso se agrava porque, a partir de la llegada de Peña a la presidencia y de Carvallo al BCP, Ueno Bank comenzó a recibir multimillonarios fondos del estatal Instituto de Previsión Social para que pagara las jubilaciones, lo que redundó en exorbitantes ganancias para los banqueros que esta semana quedaron detenidos.
🔴 PARAGUAY EN CRISIS: PROTESTAS CONTRA SANTIAGO PEÑA Y EXIGEN SU DESTITUCIÓN El colapso de Ueno Bank desató una crisis financiera y política que ya llegó a las calles de Asunción. Millones de clientes enfrentan incertidumbre sobre sus ahorros, mientras la oposición impulsa un juicio político contra el presidente derechista Santiago Peña. Pero hay un antecedente especialmente grave: Peña fue socio comercial del grupo propietario del banco hasta marzo de 2025. Y el presidente del Banco Central, cuya renuncia fue solicitada, también había dirigido la entidad. La Fiscalía investiga a directivos bancarios, mientras crecen las preguntas sobre la supervisión financiera y las responsabilidades políticas. La crisis bancaria ya se convirtió en una crisis de confianza institucional. ¿Quién fiscalizaba a quienes administraban los ahorros de millones de paraguayos?
— Ciudadano Roberto Kiltro (@RobertoMerken) November 4, 2026
Carvallo ya se vio forzado a renunciar debido al escándalo, pero la investigación por su presunta responsabilidad en los desmanejos financieros de Ueno Bank recién comienzan, al igual que los dolores de cabeza para Peña, cuya actuación fue duramente cuestionada en el inicio de la sesión urgente que la Cámara de Diputados convocó para debatir el proyecto que busca habilitar los pagos rápidos a los clientes del banco, en particular los jubilados.
¿Qué pasó?
La crisis comenzó en la madrugada del 3 de noviembre, cuando el BCP anunció la intervención de Ueno Bank debido a que registraba "insuficiencia de su índice de solvencia", es decir, que no tenía fondos suficientes para operar, aunque no declararon formalmente una quiebra.
De inmediato, la aplicación del banco, así como sus páginas web, todas sus vías de comunicación y las tarjetas de débito y crédito dejaron de funcionar, lo que provocó la angustia de millones de clientes.
Políticos, medios de comunicación y ciudadanos en general comenzaron a hablar de "estafa", "tragedia", "fraude" y responsabilizaron directamente a Peña debido a los vínculos que tenía con el banco. "Santiago Peña tiene que estar preso", advirtió el diputado opositor Raúl Benítez.
En las frenéticas horas que siguieron al anuncio de intervención, se allanaron las sucursales de Ueno mientras el BCP aseguraba que los ahorros de los clientes estaban protegidos por "la solidez" del sistema financiero y se les entregarían a más tardar en 15 días, pero no le creyeron y miles de personas salieron a las calles a protestar y a exigir que les devolvieran ya mismo sus fondos.
Detenciones
Uno de los sectores especialmente afectados es el de las personas mayores que cobraban sus jubilaciones en el Ueno y que de pronto se quedaron en el vacío, por lo que el Instituto de Previsión Social (IPS) prometió que habilitaría nuevas cuentas para garantizar los pagos.
La Fiscalía de Paraguay, por su parte, detuvo a ocho directivos de Ueno Bank que están imputados por por estafa, presunta lesión de confianza y conducta indebida en situaciones de crisis.
Peña, por su parte, tardó varias horas en pronunciarse públicamente. Y lo hizo en un mensaje en redes sociales en el que informó la renuncia de Carvallo al frente del Banco Central de Paraguay. También prometió que los ahorristas recuperarán sus fondos y garantizó que las jubilaciones no estaban en riesgo. Pero la crisis recién comienza.


